miércoles, 11 de julio de 2007

Ice age


Apenas había cumplido un año, medía poco más de un metro de altura y pesaba lo que un bulto de cemento, es decir 50 kilos, cuando esta bebé mamut murió congelada hace 10,000 años en un pantano en lo que hoy es la región siberiana de Yamal. Es el segundo de estos paquidermos encontrados en la zona, pero esta cría es la mejor conservada en el mundo pues incluso tiene intactos los ojos y la trompa.

jueves, 5 de julio de 2007

Aquella nariz roja


Cuando desperté, mi nariz era otra. Todavía más ancha y más roja. El frío de la anestesia se extendió rápido en mi cuerpo, incluso por aquella nariz. Ahora la mesa y mi vida parecen más derechas, pero la nariz de antes no estaba mal. A veces bromeaba al aire para no dejarlo entrar, pero al final yo no moría de asfixia. Me había acompañado 38 años e iba de acuerdo con mi forma de pensar: no me gusta mucho lo que esté tan aburridamente derecho. En el quirófano, acostado con la vista a unas psicodélicas lámparas que no dejaban de asustarme, unos seres extraños con máscaras caminaban al lado de la estrecha plancha en la que se iba a efectuar la secreta operación. Y alrededor, todo eran aparatos con lucecitas y bips que hacían eco a mis latidos. Después, me dormí, muy lento se desvanecieron en mis oídos las letras de 'Despiértame cuando te vayas' de Wham que jugaban a corretearse por la sala saliendo de Radio Red; era una señal del mundo exterior en ese recóndito cuarto alejado de mi imaginación. Ahí fue donde en sólo dos horas cambió mi nariz, que por fortuna no ha perdido el color a pesar de que ha pasado una semana de la cirugía, y continúa un poco inflamada. Yo no quiero que deje de ser roja, así me gusta a mí, y es que combina con mis zapatos y mi cabello. Eso siempre me ha hecho reír.

miércoles, 4 de julio de 2007

De las calles a la web


El 1 de septiembre de 1984 aparecía en los puestos de periódicos de México la revista Muy interesante. En aquel tiempo no existía la internet, el chat, los blogs o los podcats; cualquier referencia a la ciencia remitía a pensar en lugares cerrados con tubos de ensayo y mecheros, palabras como tsunami eran prácticamente extrañas, y en cuanto a tecnología se anunciaban los componentes hi fi con enormes bocinas y la máxima potencia de 60 watts, tocadiscos, tocacasetes y espacio en la parte baja para los long play, se tomaba whisky Blackstone o brandy Gran Vergel, los relojes eran de cuarzo y para despertar nada como los Westclox, o el Nescafé Diplomat. Se coloreaba con los plumones Pelikan y por las avenidas de la Ciudad de México uno de los autos último modelo eran los Tsuru, claro con llantas radiacero de Uniroyal; comenzaba a fabricarse en serie la bomba de neutrones y los trenes de tracción magnética eran probados en Alemania y Japón. Dos décadas después el mundo es distinto, se ha creado una realidad paralela, la virtual, que reside en las computadoras y se asoma a nuestra vida diaria. Aunque con carencias e injusticias, el conocimiento se ha hecho más democrático, los derechos humanos son mejor defendidos y la libertad de pensamiento gana terreno. En este camino es de reconocer a los medios de información general, pues han contribuido a un mejor respeto a la vida. Por eso, saber que una edición mexicana complementaria de la Muy interesante impresa ya puede consultarse en la red, es una gran noticia. La dirección es www.muyinteresante.com.mx

miércoles, 13 de junio de 2007

Vencer el propio límite


Todos los músculos del patinador esperan. En su cuerpo los fluidos se arrastran más despacio, puede escuchar los que recorren sus arterias; imperceptibles destellos eléctricos tienen atenta a la piel, que está caliente bajo la lycra. Las pupilas en realidad no ven nada al frente, el mapa de la pista ya está ingresado a la computadora del cerebro. Es una animal que va a la caza del tiempo. Las ruedas de sus máquinas ya han identificado el camino, no se ve pero se inclinan a un lado y al otro buscando no perder la armonía con los pulmones. Es la lucha del hombre con la naturaleza. No hace viento, todavía el aire está intacto pero se cortará con las poderosas cuchillas de las zancadas. La respiración se ha replegado para aumentar la potencia. Hay espectadores pero él está solo, su ínica arma es su propio coraje. Los enemigos, invisibles, se han distribuido en escuadrones de milésimas, segundos y minutos, que son la artillería pesada. Tendrá que atravesarlos con su casco o hacerlos a un lado con los brazos. En otras partes del planeta nuevos combatientes se preparan sobre el asfalto. Pero él ya lo hizo, ahora el piso ha cambiado. No importa el país. La raza humana ha sido desafiada. Sin importar los idiomas sólo lo que se quiere es una nueva marca, el tatuaje de campeón. Tener al tiempo derribado. Ha llegado la hora, los elementos de la Tierra están a la expectativa. En este momento ya la adrenalina ha tomado el control del cuerpo. Todo esto ha pasado y él aún no respira. Al final lo que cuenta es vencerse a uno mismo, a él mismo.

martes, 12 de junio de 2007

Sentir con la mente


El domingo se inauguró en Venecia la Bienal Internacional de Arte bajo el lema 'Piensa con los sentidos, siente con la mente'. México, después de no participar durante más de 50 años, está representado por seis instalaciones electrónicas interactivas de Rafael Lozano-Hemmer. En general las obras que se exponen hacen alusión a la injusticia que se vive en el mundo, donde se pasean la guerra, la violencia, la tortura, las desapariciones; es decir, la muerte con sus cadáveres. Es la visión de los artistas sobre los dramas y alegrías en nuestro planeta. Hay imágenes estéticas, otras de risa, murales con las caras de soldados estadounidenses muertos en Iraq y dibujadas a mano, esculturas hechas con objetos cotidianos, certificados de defunción de militares afganos, armas Ak-47, campos minados en Corea del Sur, hongos atómicos... En lo personal me llamó la atención un video del artista italiano Paolo Caneveri, tomado en Belgrado en 1999, en el que un niño juega futbol con un cráneo enfrente de un edificio bombardeado, titulado Bouncing skull o 'Cráneo rebotando'.